Menú Principal

Resistencia Antimicrobiana

  • Objetivos del Plan Nacional
  • ¿Qué es el RAM?
  • Documentos
#  

Objetivo estratégico n°1

Mejorar la concientización y la comprensión con respecto a la resistencia a los antimicrobianos a través de una comunicación, educación y formación efectivas.

 

#  

Objetivo estratégico n°2

Reforzar los conocimientos y la base científica a través de la vigilancia de la resistencia antimicrobiana, en humanos, animales y ambiente.

 

#  

Objetivo estratégico n°3

Reducir la incidencia de las infecciones con medidas eficaces de prevención y control de infecciones relacionadas a la atención de salud.

 

#  

Objetivo estratégico n°4

Utilizar de forma eficaz los medicamentos antimicrobianos en la salud humana y animal.

 

#  

Objetivo estratégico n°5

Desarrollar investigación operativa relacionada con la emergencia de la resistencia antimicrobiana y con estrategias para fomentar la prevención de enfermedades.

La resistencia a los antimicrobianos (o farmacorresistencia) se produce cuando los microorganismos, sean bacterias, virus, hongos o parásitos, sufren cambios que hacen que los medicamentos utilizados para curar las infecciones dejen de ser eficaces. Los microorganismos resistentes a la mayoría de los antimicrobianos se conocen como ultrarresistentes. El fenómeno es muy preocupante porque las infecciones por microorganismos resistentes pueden causar la muerte del paciente, transmitirse a otras personas y generar grandes costos tanto para los pacientes como para la sociedad.

La resistencia a los antimicrobianos es el término más amplio para la resistencia de diferentes tipos de microorganismos y abarca la resistencia a los medicamentos antibacterianos, antivirales, antiparasitarios y fungicidas.

La resistencia a los antimicrobianos se ve facilitada por el uso inadecuado de los medicamentos, como, por ejemplo, al tomar antibióticos para tratar infecciones víricas como el resfriado o la gripe, o al compartir el tratamiento con otros pacientes. Los medicamentos de mala calidad, las prescripciones erróneas y las deficiencias de la prevención y el control de las infecciones son otros factores que facilitan la aparición y la propagación de la farmacorresistencia. La falta de empeño de los gobiernos en la lucha contra estos problemas, las deficiencias de la vigilancia y la reducción del arsenal de instrumentos diagnósticos, terapéuticos y preventivos también dificultan el control de la farmacorresistencia.